D+ Natural Suncare Mineral Lotion
Fotoprotector natural corporal - 100 ml
Reduce arrugas y manchas | Sin filtros químicos | Pro vitamina D
Protege tu rostro del daño solar, previene y revierte el fotoenvejecimiento, sin utilizar filtros químicos ni nanopartículas. Este facial anti-age incorpora la tecnología Solastemis que regenera arrugas y manchas. Además, ofrece alta protección SPF 50 de amplio espectro (UVA, UVB, HEVL, IR-A), incluyendo la luz azul, con una fórmula segura y avanzada: combina un núcleo de protección 100% mineral, de óxido de zinc de excelente tolerancia, con filtros biológicos patentados Helionori®. Esta nueva generación de protectores solares incrementa la recepción delos receptores de vitamina D de la piel gracias al exclusivo complejo de Blue Alga®.
¿Se pueden revertir los daños del sol en la piel? Pérdida de firmeza, arrugas y manchas… La radiación UV afecta directamente al ADN de las células cutáneas, degradando las moléculas que dan estructura a la piel –el colágeno y la elastina–. Además altera los melanocitos, provocando un aumento de melanina. La buena noticia es que estos signos se pueden prevenir y revertir. Para ello, Solastemis repara el daño en el ADN celular y estimula la síntesis de colágeno (+191%) y elastina (+206%), mientras que Collapeptyl incrementa la elasticidad de la piel hasta en un 538%. Además, la fórmula integra Blue Alga®, que incrementa los receptores de vitamina D de la piel y refuerza la barrera cutánea.
50 ml
*Ingredientes de cultivo ecológico controlado
**Derivado de aceites esenciales naturales
Obtención: El agua es un elemento presente en la mayoría de productos cosméticos y representa la materia prima más importante. En la industria cosmética se emplea agua purificada en un proceso en el que se elimina cualquier partícula sólida que pueda contener el agua con el fin de conseguir un mayor grado de pureza y calidad.
Beneficios: El agua contribuye a depurar el organismo. Hidrata y mejora el efecto de otros ingredientes activos, aporta suavidad y retrasa el envejecimiento prematuro de la piel.
Obtención: Se obtiene de forma natural de la zincita o cincita, un mineral que contiene un 80% de óxido de zinc.
Beneficios: El óxido de zinc es un mineral natural inerte que tiene la capacidad de actuar como protector solar reflejando y dispersando las radiaciones. Actúa en la piel de forma superficial como un espejo aportando una barrera efectiva contra los rayos solares. Su poder de protección es altamente efectivo contra las radiaciones UVA, luz visible e IR.
También aporta beneficios como seborregulador mejorando pieles grasas y disminuyendo la aparición de acné, manchas y reduciendo la irritación e inflamación de la piel.
Obtención:
Es un éster de origen vegetal que se obtiene combinando alcoholes grasos procedentes del coco con ácidos grasos de cadena media (caprílico, y a menudo también cáprico), normalmente derivados de aceites vegetales. El resultado es un ingrediente muy estable y ligero, pensado para aportar un tacto sedoso sin sensación grasa.
Beneficios:
Funciona como emoliente “efecto seda” y es un clásico en formulación natural porque ayuda a conseguir un sensorial muy cosmético: deja la piel suave, flexible y con acabado satinado, mejorando la extensibilidad de cremas y aceites sin pesadez. En productos capilares aporta brillo y suavidad, reduce la sensación de aspereza y ayuda a que el cabello se sienta más “pulido” sin recurrir a siliconas, por lo que se usa a menudo como alternativa natural para lograr un deslizamiento y una aplicación más agradable.
Obtención:
Es un éster que se obtiene por esterificación de ácido adípico con butanol, dando lugar a un líquido oleoso muy estable y de baja viscosidad. En cosmética se usa como “aceite ligero” de formulación por su buen comportamiento sensorial y su compatibilidad con muchos sistemas.
Beneficios:
Actúa como emoliente y agente de sensorial: aporta un tacto suave, sedoso y muy deslizante, mejora la extensibilidad y ayuda a reducir la sensación pegajosa de algunas fórmulas, dejando un acabado más seco y elegante. Es frecuente en productos solares y corporales porque puede mejorar la aplicación y el “after-feel”, y en general ayuda a que la fórmula se sienta más cosmética y confortable sobre la piel.
Obtención:
Es un éster que se obtiene al unir poliglicerina-6 (derivada de glicerina, de origen vegetal) con ácido esteárico (un ácido graso presente en aceites y grasas vegetales). El resultado es un ingrediente no iónico, muy usado en formulación “natural” por su buen perfil de tolerancia y versatilidad.
Beneficios:
Funciona principalmente como emulsionante y co-emulsionante en emulsiones aceite-en-agua, ayudando a crear texturas cremosas, suaves y estables con un sensorial agradable y menos “ceroso” que otros sistemas. Mejora la extensibilidad, aporta una sensación de confort y puede contribuir a una piel más sedosa sin dejar película pesada.
Obtención: Se obtiene a partir de las plantas (aceite de soja o de coco por ejemplo) por hidrólisis de grasas y por la fermentación de azúcares. El glicerol se encuentra de forma natural en nuestra piel y se considera un compuesto de auto reparación.
Beneficios: Es una de las muchas sustancias en la piel que ayudan a mantener la barrera exterior, prevenir la sequedad y la descamación. Con su aplicación se consigue una piel más nutrida y para el rostro funciona como tratamiento para el acné. También elimina el cúmulo de grasa y mejora la apariencia del cabello. La glicerina vegetal puede ser utilizada como diluyente y sustituta del alcohol en el momento de preparar extractos de hierbas.
Obtención: Se obtiene mediante poliesterificación del ácido ricinoleico, derivado del aceite de ricino.
Beneficios: Mejora la estabilidad de emulsiones cosméticas, actúa como emulsionante y agente dispersante, proporcionando texturas suaves, mejorando la absorción de ingredientes activos y aumentando la eficacia de formulaciones lipofílicas.
Obtención:
Es un triglicérido (triéster de glicerina) formado por tres moléculas de ácido heptanoico unidas a un esqueleto de glicerol. En cosmética se usa como un aceite/éster ligero y muy estable, valorado por su buena compatibilidad en emulsiones y sistemas oleosos.
Beneficios:
En piel actúa sobre todo como emoliente y “skin conditioning”: mejora la suavidad y la sensación sedosa, ayuda a la extensibilidad (que la crema/aceite se deslice y se reparta mejor) y puede contribuir a reducir la pérdida de agua por evaporación al formar una película ligera (apoyo a la hidratación superficial). Además, se utiliza como componente de fase oleosa para optimizar textura y, en algunas fórmulas, como vehículo/solvente para ingredientes liposolubles, mejorando el sensorial sin dejar un acabado graso pesado.
Obtención: Glicerina esterificada con una mezcla de ácido cítrico, láctico, linoleico y oleico. Este ingrediente es de origen vegetal.
Beneficios: Actúa como un lubricante en la superficie de la piel, dándole un aspecto suave y liso. También retarda la pérdida de agua mediante la formación de una barrera protectora. Además, en términos de formulación, ayuda a formar emulsiones de aceite en agua mediante la reducción de la tensión superficial de las sustancias presentes.
Obtención: El alfa-bisabolol es un alcohol sesquiterpeno monocíclico natural que se encuentra en plantas como la manzanilla o el árbol de candeia, originario de Brasil.
Beneficios: Es un poderoso agente calmante para la piel. Actúa minimizando rojeces inducidas por las radiaciones UV y también protege de otras agresiones externas y el estrés ambiental. Este activo natural contraataca el envejecimiento prematuro. Es un gran agente para combatir inflamaciones e irritaciones de las pieles más sensibles.
Obtención: La fructosa es un tipo de azucar compuesto de glucosa.
Beneficios: Actúa como barrera impidiéndo la pérdida de hidratación de la piel y fomentando su humectación, gracias a sus propiedades higroscópicas.
Obtención:
Es un compuesto fenólico de origen vegetal que se encuentra de forma natural en la pared celular de muchas plantas (especialmente en cereales como arroz, trigo o avena, y también en algunas frutas/semillas). Para uso cosmético puede obtenerse por extracción de materias vegetales ricas en ferulatos y posterior purificación, o por síntesis para asegurar una calidad y pureza constantes lote a lote.
Beneficios:
Actúa como un antioxidante muy interesante en cosmética porque ayuda a neutralizar radicales libres y a reducir el impacto del estrés oxidativo asociado a factores externos como la radiación UV y la contaminación, lo que se traduce en una piel con aspecto más uniforme y “descansado” con el uso continuado. Además, es conocido por su papel como ingrediente sinérgico en fórmulas antioxidantes: puede potenciar el rendimiento global de otros antioxidantes (por ejemplo, combinaciones clásicas con vitaminas antioxidantes), ayudando a mantener la fórmula más estable y a reforzar la protección frente al daño oxidativo. En productos bien formulados, aporta un enfoque “pro-age” y de luminosidad desde el cuidado preventivo.
Obtención: El zinc es un mineral y el ácido hialurónico se obtiene por biotecnología.
Beneficios: Activo que combina las numerosas propiedades del ácido hialurónico; hidratación, síntesis de ceramidas, con las propiedades antioxidantes y calmantes del zinc.
Obtención: Esta alga es una de las grandes riquezas que contiene el Mar Menor. Dentro de este grupo, es una de las que contiene niveles más elevados de proteínas y aminoácidos. Además, acumula una elevada concentración de aminoácidos de tipo micosporina, dada su gran exposición a radiación solar.
Beneficios: Mejora la integridad estructural del cabello, aumentando considerablemente la elasticidad y la fuerza de las fibras capilares. Junto con esto proporciona protección contra las agresiones externas, la deshidratación y el encrespamiento.
Obtención:
Es un extracto obtenido de las semillas de Pongamia pinnata (Indian beech/Karanja). En este tipo de extractos se encuentran fracciones lipídicas y compuestos característicos de la semilla, como pongamol y karanjin, que forman parte del perfil fitoquímico de la planta.
Beneficios:
En cosmética se usa principalmente por su actividad antioxidante de los extractos de semillas de Pongamia pinnata, lo que encaja con su uso como apoyo frente al estrés oxidativo. También apoya a la protección frente a UV/SPF booster por su contenido en ciertos compuestos de la semilla.
Obtención: El arándano crece de un arbusto de medio metro de altura que produce bayas de color oscuro, azuladas o rojizas. Es catalogado como una súper fruta por sus características nutricionales y antioxidantes.
Beneficios: Rico en vitamina C y B y muy nutritivo para la piel. Es también fuente de polifenoles antioxidantes que combaten el daño oxidativo provocado por la radiación solar. Potente rejuvenecedor que reduce la aparición de arrugas y también mejora la formación de colágeno.
Obtención: El extracto se obtiene de el alga Cystoseria. Es originaria del mediterráneo y vive principalmente sobre sustratos rocosos, iluminadas y batidas por el oleaje.
Beneficios: Degrada la sobre producción de melanina ya existente y disminuye la maduración de los melanosomas, para evitar su mal funcionamiento.
Obtención:
Es un extracto obtenido del fruto de Sechium edule (chayote), originario de Islas Reunión, normalmente mediante extracción acuosa y/o hidro-glicólica (agua, glicerina, propanediol, etc.), seguida de filtrado y estandarización según el proveedor para asegurar un perfil consistente y una buena incorporación en fórmulas.
Beneficios:
Ayuda a la reparación celular de la piel expuesta a radiación solar, mediante la expresión de enzimas reparadoras del ADN. También se utiliza sobre todo como ingrediente de cuidado y confort (“skin conditioning”): aporta una sensación de hidratación ligera, ayuda a dejar la piel más suave y con aspecto más fresco, y encaja bien en fórmulas de inspiración botánica orientadas a calmar y mejorar el bienestar de la piel.
Obtención: Este extracto se obtiene de la raíz de la planta de regaliz. Se cultiva en muchos países y se utiliza desde la antiguedad como condimento por su sabor anisado y agridulce.
Beneficios: Contiene saponinas, flavonoides, cumarinas y triterpenoides. Tiene propiedades inmunoestimulantes, antiinflamatorias, antimicrobianas y antioxidantes. Protegen del envejecimiento y el fotoenvejecimiento, y también actuan como antiséptico.
Obtención: Desde la antigüedad fue una flor característica del río Nilo, apreciada por los faraones de Egipto. Después, fue llevada a Siria y desde allí, su cultivo fue trasladado a India y China. Ampliamente utilizada por la medicina tradicional Ayurveda y Siddha para el tratamiento de inflamaciones, así como afrodisíaco y tónico.
Beneficios: Esta especie de loto forma parte del activo combinado de los extractos del loto y del loto de Egipto. Su acción inhibe la expresión del receptor de leptina para reducir la hipersecreción sebácea. Este mecanismo de acción disminuye la expresión de las moléculas implicadas en la formación de sebo y los procesos inflamatorios asociados. Reduce los lípidos del sebo causantes de la aparición de inflamación y acné en la piel. El resultado se traduce en -15 % de brillos, -41% de imperfecciones, -44% síntesis de grasas.
Obtención:
Es un polímero/oligómero derivado de la hydroxystearic acid (muy a menudo 12-hydroxystearic acid), que puede obtenerse a partir de materias grasas de origen vegetal, clásicamente relacionadas con derivados del aceite de ricino. Mediante procesos de polimerización/condensación se obtiene esta molécula más “larga”, con gran afinidad por fases oleosas y por superficies de polvos minerales.
Beneficios:
En formulación cosmética se usa sobre todo como dispersante y estabilizante de pigmentos y filtros minerales: ayuda a mojar y dispersar mejor polvos como dióxido de titanio o óxido de zinc en la fase aceite, reduciendo grumos y mejorando la uniformidad de la aplicación. Esto suele traducirse en texturas más suaves y sedosas, con mejor deslizamiento y, en solares minerales, puede ayudar a disminuir la sensación de “pasta” y a optimizar el acabado (menos arrastre/whitening, dependiendo de la fórmula). Además, contribuye a la estabilidad de sistemas anhidros y emulsiones con alta carga de partículas, aportando un sensorial más cosmético y una mejor extensibilidad.
Obtención:
Es un péptido formado por una cadena corta de tres aminoácidos (de ahí “tripeptide”).
Beneficios:
Se utiliza como ingrediente de skin conditioning orientado a rutinas pro-age: se considera un péptido “señal” que puede apoyar el aspecto de una piel más firme, elástica y uniforme con el uso continuado, especialmente en fórmulas enfocadas a suavizar la apariencia de líneas y mejorar la sensación de piel más “reparada”.
Obtención:
Es un péptido formado por una cadena corta de seis aminoácidos (por eso “hexapéptido”).
Beneficios:
Se utiliza como ingrediente pro-age orientado a mejorar el aspecto de la piel desde el confort y la calidad de la textura. Habitualmente se posiciona como apoyo a una piel más suave, con sensación de mayor elasticidad y un aspecto más uniforme, ayudando a mejorar la apariencia de líneas finas con el uso continuado en productos “leave-on” (serums, cremas).
Obtención: Éster natural de origen vegetal de la glicerina y el ácido caprílico.
Beneficios: Actúa como estabilizante de emulsiones y agente hidratante.
Obtención: Este ingrediente natural se obtiene de la pulpa de la madera.
Beneficios: Utilizado como espesante, texturizante y emulsionante natural es un polisacárido natural vegetal.
Obtención: El Polyglyceryl-6 Behenate se obtiene esterificando ácido behénico vegetal, derivado de aceites como la moringa, con poliglicerina de origen natural.
Beneficios: Actúa como emulsionante suave, mejorando la estabilidad y textura de cosméticos. Hidrata sin sensación grasa, ideal para pieles sensibles. Facilita la absorción de ingredientes activos y contribuye a fórmulas ecológicas y biodegradables, siendo una alternativa natural a emulsionantes sintéticos en productos para el cuidado de la piel.
Obtención: Mezcla de alcoholes grasos que se producen de forma natural en las plantas y sus frutos.
Beneficios: En las formulaciones se utiliza como emulsionante, utilizado para crear cremas y texturas cremosas en cosmética natural certificada. Estos ingredientes también se utilizan para alterar el espesor de los productos líquidos y para aumentar la capacidad de formación de espuma o para estabilizarlas.
Obtención: Este ingrediente deriva de la glicerina y el ácido esteárico, un ácido graso obtenido a partir de aceites vegetales. Se encuentra de forma natural en el cuerpo humano por lo que es totalmente respetuoso con nuestra piel.
Beneficios: Actúa como un lubricante en la superficie de la piel, dándole un aspecto suave, liso y ligero. También retarda la pérdida de agua mediante la formación de una barrera protectora y protege la piel frente al daño causado por los radicales libres. Además, en términos de formulación, ayuda a estabilizar emulsiones de aceite en agua mediante la reducción de la tensión superficial de las sustancias presentes.
Obtención: Polisacárido natural de alto peso natural derivado de la fermentación de hidratos de carbono como la glucosa o el jarabe de maíz.
Beneficios: Se utiliza como aglutinante, estabilizador de emulsiones y agente acondicionador de la piel en una amplia variedad de cosméticos y productos de cuidado personal. Un nivel del 1% de goma xantana se usa para formulaciones cosméticas.
Obtención: Este ingrediente se encuentra de forma natural en el anís, una hierba de la familia de las apiáceas originaria del Asia sudoccidental y la cuenca mediterránea oriental. Por lo tanto, su origen es 100 % vegetal.
Beneficios: Se trata de un innovador conservante natural, actúa como agente aromatizante, conservante y enmascarante de aromas.
Obtención: El tocoferol o vitamina E se encuentra de forma natural en grasas y aceites vegetales, cereales, frutos secos y verduras de hoja verde y amarilla.
Beneficios: Se utiliza en cosmética por sus propiedades antioxidantes y también actúa como agente acondicionador de la piel. Reduce la aparición de estrías, mejora el tono de la piel, proporciona la humedad necesaria y la mantiene firme. En referencia al cuidado capilar, este ingrediente actúa mejorando la circulación de la sangre en el cuero cabelludo, estimulando el crecimiento y también resulta en un buen acondicionador capilar que proporciona brillo.
Perfume floral afrutado de origen natural, obtenido a partir de materias primas naturales mediante procesos de extracción y destilación para uso cosmético. Su salida de maracuyá y guayaba aporta una sensación exótica, jugosa y vibrante; en el corazón, las notas de orquídea, jazmín y lirio del valle despliegan una faceta floral delicada, fresca y elegante. En el fondo, la vainilla, el almizcle y el sándalo envuelven la fragancia en un halo suave, cremoso y cálido, dejando una sensación de confort, feminidad y sofisticación.
Obtención: El pentilenglicol natural se obtiene de fuentes renovables vegetales, como la caña de azúcar o la mazorca de maíz.
Beneficios: Se utiliza comúnmente en cremas y lociones hidratantes por sus propiedades humectantes, que promueven la retención de la hidratación en la piel. También posee efectos antimicrobianos y conservantes, ayudando a que los demás activos actúen mejor sobre la piel.
Obtención: Sal del ácido benzoico que se encuentra de forma natural en los arándanos, las prunas, la canela o la manzana.
Beneficios: Se utiliza como conservante cosmético para proporcionar protección contra el crecimiento y la proliferación de hongos y bacterias en los productos.
Obtención: Es la sal del ácido sórbico que se produce de forma natural como ácido parasórbico en bayas de fresno de montaña (Sorbus Aucuparia).
Beneficios: Actúa como conservante y protege los cosméticos de su deterioro impidiendo o retrasando el crecimiento y reproducción de los microorganismos. Este compuesto es metabolizado por nuestro organismo resultando en agua y CO2, por lo tanto es totalmente inofensivo.
Obtención: Sal de calcio del ácido glucónico.
Beneficios: Es utilizado como humectante y agente condicionante de la piel en formulaciones cosméticas.
Obtención: Éster del ácido glucónico obtenido mediante biofermentación.
Beneficios: Está compuesto por múltiples grupos hidroxilos que atraen el agua, lo que resulta en un importante aumento de la hidratación de la piel. En otras palabras, actúa como humectante.
Obtención: El Levulinic Acid es un conservante de origen 100% natural obtenido de la degradación de la celulosa.
Beneficios: Es un conservante suave que ha demostrado controlar las colonias de microorganismos sin alterar la integridad, color ni pH de los otros ingredientes que incluye el producto. Tiene muy buenas propiedades antibacterianas.
Obtención: El ácido cítrico es un ácido orgánico débil que se encuentra en frutas como limones o naranjas. El jugo de limón contiene aproximadamente entre un 5-8% de ácido cítrico.
Beneficios: El ácido cítrico y sus sales de Diamonio, Potasio y Sodio ayudan a preservar los cosméticos dado que son quelantes de metales. El Ácido cítrico y sus sales también se agregan a los cosméticos para ayudar a ajustar el equilibrio ácido / base. Regula y mantiene la hidratación y la elasticidad de la piel y tiene un gran poder antioxidante.
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La luz solar contiene diferentes tipos de radiación:
UVA: penetra profundamente en la piel. Contribuye al envejecimiento prematuro, la pérdida de elasticidad y la aparición de arrugas.
UVB: actúa sobre las capas superficiales. Provoca quemaduras y daño del ADN, y es responsable de estimular la síntesis de vitamina D.
Luz visible y luz azul: también puede generar estrés oxidativo y afectar la pigmentación de la piel.
Por eso es importante usar un protector solar de amplio espectro, que filtre tanto UVA como UVB, y fórmulas saludables que protejan la piel sin interferir en sus funciones naturales.
Un protector solar se limita a filtrar o bloquear la radiación UV, ayudando a prevenir quemaduras y daños en el ADN de las células cutáneas. En cambio, un fotoprotector ofrece una defensa más completa frente al sol: protege frente a las radiaciones UVA y UVB, y además, actúa contra los radicales libres generados por la exposición solar, responsables del estrés oxidativo, el envejecimiento prematuro y el daño celular. Por eso podemos decir que esta fórmula es un ‘protector solar antimanchas’ y antiarrugas, dado que además es rico en antioxidantes y tecnologías clínicas naturales que regulan los melanocitos y refuerzan el colágeno y la elastina.
Si ya notas manchas por el sol en el rostro, arrugas u otros signos del fotoenvejecimiento, no estás sola. Lo más recomendable es apostar por un protector solar facial antimanchas y reafirmante, con alta protección de amplio espectro y activos reparadores que ayuden a neutralizar los radicales libres, apoyar la regeneración cutánea y prevenir que las manchas y arrugas sigan apareciendo. Porque proteger la piel del sol también es cuidarla a largo plazo. Por eso decimos que la “mejor crema facial antiarrugas” es y será siempre una correcta rutina de fotoprotección con ingredientes saludables.
Pueden aparecer por distintos motivos y el sol no suele ser la causa principal, aunque la exposición solar puede hacerlas más visibles. En algunos casos se deben a alteraciones en la pigmentación, como una menor producción de melanina en ciertas zonas, entre otras causas como sequedad intensa, descamación o cambios hormonales. Para evitar las manchas en la piel blancas, por el sol o por estos motivos, es importante mantener la piel hidratada y usar fotoprotección a diario.
Para prevenir las manchas del sol en la cara y las arrugas provocadas por la radiación, la clave está en la constancia y en una exposición solar responsable. Usar a diario un fotoprotector antiarrugas natural (a ser posible) de amplio espectro ayuda a proteger la piel frente a la radiación UVA y UVB, principal responsable del fotoenvejecimiento. Es importante reaplicarlo, evitar la exposición en las horas de mayor intensidad solar y complementar la rutina con antioxidantes, que neutralizan el daño de los radicales libres generados por el sol. Además, utilizar una crema solar antimanchas, mantener la piel bien hidratada y cuidar la barrera cutánea refuerza la capacidad de la piel para defenderse y mantenerse más firme, sana y uniforme.
Elegir fotoprotección mineral y biológica en lugar de filtros químicos es optar por una protección más respetuosa con la piel y con el entorno.
En el caso de los filtros minerales, actúan en la superficie de la piel, reflejando las radiaciones UVA, UVB, IR-A y la luz azul, sin penetrar ni alterar sus funciones naturales, lo que los hace seguros a largo plazo, y especialmente adecuados para pieles sensibles.
Los filtros biológicos se diferencian de los filtros químicos tradicionales en cómo interactúan con la piel y con la luz solar. Mientras muchos filtros químicos actúan absorbiendo la radiación y transformándola en calor tras penetrar en la piel, los filtros biológicos se inspiran en mecanismos naturales de fotodefensa, como los que utilizan las algas marinas para protegerse del sol. Estos activos refuerzan las defensas naturales de la piel, ayudan a neutralizar el estrés oxidativo y modulan la interacción con la luz solar, sin interferir de forma agresiva en los procesos biológicos cutáneos.
Además, los filtros biológicos como Helionori® actúan de forma complementaria a los minerales: no sustituyen la protección física, sino que la optimizan, mejorando la tolerancia cutánea y favoreciendo una exposición solar más fisiológica. Al no requerir penetración ni reacciones químicas intensas para ser eficaces, resultan más respetuosos con pieles sensibles y con el entorno marino, alineándose con una fotoprotección más consciente, saludable y sostenible.
No, este producto no sustituye un sérum o tratamiento well-ageing porque su función principal es proteger la piel de la radiación solar, que es el mayor acelerador del envejecimiento cutáneo.
Aunque su fórmula incorpora activos regeneradores que reparan el ADN, estimulan colágeno y elastina y mejoran la elasticidad, su papel dentro de la rutina es defensivo y preventivo. Los sérums y tratamientos well-ageing actúan en capas más profundas con concentraciones específicas. Así ayuda a reducir las manchas por el sol en la cara, las arrugas, la flacidez o la deshidratación, mientras que este fotoprotector se encarga de evitar que ese trabajo se pierda por el daño solar. Por eso no lo reemplaza, sino que lo complementa.
Primero va la crema hidratante. El protector solar debe aplicarse siempre como último paso de la rutina facial. ¿Por qué? Porque el protector solar, especialmente si es de origen mineral, crea una capa protectora en la superficie de la piel que no permite la entrada de sustancias. Por eso es interesante aplicar primero la crema hidratante, que aporta hidratación, refuerza la barrera cutánea y prepara la piel para la fotoprotección.
Te recordamos el orden correcto: Limpieza, sérum, hidratación, fotoprotector, maquillaje (si utilizas).
¡TIP! Deja pasar 1–2 minutos entre la crema hidratante y el protector solar para que la piel lo absorba bien y la protección sea uniforme.
Desarrollar un fotoprotector natural con textura fluida es uno de los mayores retos de la cosmética solar. Durante años, el ingrediente más utilizado en fotoprotección natural ha sido el dióxido de titanio, un filtro eficaz pero que tiende a generar texturas densas, espesas y difíciles de extender. Nosotros mismos lo hemos utilizado durante mucho tiempo.
Sin embargo, los avances en formulación nos han permitido evolucionar hacia tecnologías más innovadoras. Por eso, hemos sustituido el dióxido de titanio por óxido de zinc, un filtro mineral de amplio espectro que, bien formulado, permite lograr una protección eficaz con una textura mucho más ligera y agradable. El resultado es una crema solar mineral fluida, fácil de aplicar y pensada para mejorar significativamente la experiencia de uso, sin renunciar a la eficacia ni al respeto por la piel.
Muchos fotoprotectores convencionales incorporan filtros químicos y nanopartículas que pueden tener un impacto negativo en los ecosistemas marinos. Por eso, esta crema solar ha sido formulada sin nanopartículas, siliconas ni otros ingredientes contaminantes, apostando únicamente por filtros minerales, filtros biológicos e ingredientes naturales y biodegradables. Una protección eficaz para la piel que, al mismo tiempo, es respetuosa con la vida marina y con el equilibrio del entorno.
Solastemis™
Protector del ADN (upcycling). Potente efecto antienvejecimiento y fotoprotector a nivel celular, preservando el ADN, las células madre epidérmicas y la matriz dérmica. Aumenta la síntesis de colágeno (+191%), la elastina (+206) y reduce la edad fisiológica de la piel (-12%), contribuyendo a mantenerla sana y más joven a largo plazo.
Collapeptyl™
Reduce líneas de expresión y arrugas profundas, con efecto glass skin. A los 30 minutos incrementa la elasticidad en un 538%, la hidratación flash (x15) y aporta efecto plump instantáneo. Mantiene la elasticidad de la piel (+140% tras un mes de uso).
Blue Alga (Patentado)
Incrementa los receptores de vitamina D de la piel (VDR) hasta en un 14% y mejora su sensibilidad a la luz solar saludable. Así, logra que aumente la serotonina de la piel hasta en un 54%, aportándole bienestar y equilibrio. Refuerza las tres barreras de la piel: la física, la inmunológica y la neurosensitiva.
Helionori®
Protege frente a los rayos UVA y protege el ADN celular, al inhibir las roturas inducidas por los rayos UVA en la cadena de ADN de melanocitos. Lo logra gracias a los MMA: moléculas que utilizan las algas marinas para protegerse de la radiación solar. Así, ayuda a potenciar los beneficios de la luz solar saludable.
Bisabolol™
Protege de las agresiones externas, y reduce la inflamación, irritación y las rojeces producidas por la radiación UV, aportando calma y confort a la piel.
Lingostem™
Previene y repara el daño cutáneo provocado por la radiación solar, reduciendo el estrés oxidativo y la pérdida de colágeno en la piel, durante e incluso después de la exposición.
*Ingredientes de cultivo ecológico controlado
**Derivado de aceites esenciales naturales
Aqua , Zinc Oxide , COCO-CAPRYLATE , DIBUTYL ADIPATE , POLYGLYCERYL-6 STEARATE , Glycerin , Polyricinoleic Acid , TRIHEPTANOIN , Glyceryl Citrate/Lactate/Linoleate/Oleate , Bisabolol , Fructose , Ferulic Acid , Zinc Hydrolyzed Hyaluronate , Porphyra Umbilicalis Extract , EXTRACTO DE PONGAMIA , Vaccinium Vitis-Idaea Fruit Extract , Cystoseira Tamariscifolia Extract , Sechium Edule Fruit Extract , Glycyrrhiza Glabra Root Extract* * , Nelumbo Nucifera Flower Extract , POLYHYDROXYSTEARIC ACID , TRIPEPTIDE-1 , Hexapeptide-9 , Glyceryl Caprylate , Cellulose Gum , Polyglyceryl-6 Behenate , Cetearyl Alcohol , Glyceryl Stearate , Xanthan Gum , p-Anisic Acid , Tocopherol , Parfum , Pentylene Glycol , Sodium Benzoate , Potassium Sorbate , Calcium Gluconate , Gluconolactone , Levulinic Acid , Citric Acid
En Freshly trabajamos constantemente en la innovación y mejora de nuestras fórmulas. Por eso, el listado de ingredientes se actualiza regularmente y puede variar respecto al etiquetado del producto, en función del momento de la compra.
Miles de ingredientes quedan fuera de nuestras fórmulas: parabenos, siliconas, sulfatos, ftalatos, partículas plásticas… Empieza una rutina libre de ingredientes irritantes, contaminantes, de origen animal o que se relacionen con efectos adversos. Solo incluimos los nutrientes que aportan un valor real a la salud de tu piel.
La luz solar contiene diferentes tipos de radiación:
UVA: penetra profundamente en la piel. Contribuye al envejecimiento prematuro, la pérdida de elasticidad y la aparición de arrugas.
UVB: actúa sobre las capas superficiales. Provoca quemaduras y daño del ADN, y es responsable de estimular la síntesis de vitamina D.
Luz visible y luz azul: también puede generar estrés oxidativo y afectar la pigmentación de la piel.
Por eso es importante usar un protector solar de amplio espectro, que filtre tanto UVA como UVB, y fórmulas saludables que protejan la piel sin interferir en sus funciones naturales.
Un protector solar se limita a filtrar o bloquear la radiación UV, ayudando a prevenir quemaduras y daños en el ADN de las células cutáneas. En cambio, un fotoprotector ofrece una defensa más completa frente al sol: protege frente a las radiaciones UVA y UVB, y además, actúa contra los radicales libres generados por la exposición solar, responsables del estrés oxidativo, el envejecimiento prematuro y el daño celular. Por eso podemos decir que esta fórmula es un ‘protector solar antimanchas’ y antiarrugas, dado que además es rico en antioxidantes y tecnologías clínicas naturales que regulan los melanocitos y refuerzan el colágeno y la elastina.
Si ya notas manchas por el sol en el rostro, arrugas u otros signos del fotoenvejecimiento, no estás sola. Lo más recomendable es apostar por un protector solar facial antimanchas y reafirmante, con alta protección de amplio espectro y activos reparadores que ayuden a neutralizar los radicales libres, apoyar la regeneración cutánea y prevenir que las manchas y arrugas sigan apareciendo. Porque proteger la piel del sol también es cuidarla a largo plazo. Por eso decimos que la “mejor crema facial antiarrugas” es y será siempre una correcta rutina de fotoprotección con ingredientes saludables.
Pueden aparecer por distintos motivos y el sol no suele ser la causa principal, aunque la exposición solar puede hacerlas más visibles. En algunos casos se deben a alteraciones en la pigmentación, como una menor producción de melanina en ciertas zonas, entre otras causas como sequedad intensa, descamación o cambios hormonales. Para evitar las manchas en la piel blancas, por el sol o por estos motivos, es importante mantener la piel hidratada y usar fotoprotección a diario.
Para prevenir las manchas del sol en la cara y las arrugas provocadas por la radiación, la clave está en la constancia y en una exposición solar responsable. Usar a diario un fotoprotector antiarrugas natural (a ser posible) de amplio espectro ayuda a proteger la piel frente a la radiación UVA y UVB, principal responsable del fotoenvejecimiento. Es importante reaplicarlo, evitar la exposición en las horas de mayor intensidad solar y complementar la rutina con antioxidantes, que neutralizan el daño de los radicales libres generados por el sol. Además, utilizar una crema solar antimanchas, mantener la piel bien hidratada y cuidar la barrera cutánea refuerza la capacidad de la piel para defenderse y mantenerse más firme, sana y uniforme.
Elegir fotoprotección mineral y biológica en lugar de filtros químicos es optar por una protección más respetuosa con la piel y con el entorno.
En el caso de los filtros minerales, actúan en la superficie de la piel, reflejando las radiaciones UVA, UVB, IR-A y la luz azul, sin penetrar ni alterar sus funciones naturales, lo que los hace seguros a largo plazo, y especialmente adecuados para pieles sensibles.
Los filtros biológicos se diferencian de los filtros químicos tradicionales en cómo interactúan con la piel y con la luz solar. Mientras muchos filtros químicos actúan absorbiendo la radiación y transformándola en calor tras penetrar en la piel, los filtros biológicos se inspiran en mecanismos naturales de fotodefensa, como los que utilizan las algas marinas para protegerse del sol. Estos activos refuerzan las defensas naturales de la piel, ayudan a neutralizar el estrés oxidativo y modulan la interacción con la luz solar, sin interferir de forma agresiva en los procesos biológicos cutáneos.
Además, los filtros biológicos como Helionori® actúan de forma complementaria a los minerales: no sustituyen la protección física, sino que la optimizan, mejorando la tolerancia cutánea y favoreciendo una exposición solar más fisiológica. Al no requerir penetración ni reacciones químicas intensas para ser eficaces, resultan más respetuosos con pieles sensibles y con el entorno marino, alineándose con una fotoprotección más consciente, saludable y sostenible.
No, este producto no sustituye un sérum o tratamiento well-ageing porque su función principal es proteger la piel de la radiación solar, que es el mayor acelerador del envejecimiento cutáneo.
Aunque su fórmula incorpora activos regeneradores que reparan el ADN, estimulan colágeno y elastina y mejoran la elasticidad, su papel dentro de la rutina es defensivo y preventivo. Los sérums y tratamientos well-ageing actúan en capas más profundas con concentraciones específicas. Así ayuda a reducir las manchas por el sol en la cara, las arrugas, la flacidez o la deshidratación, mientras que este fotoprotector se encarga de evitar que ese trabajo se pierda por el daño solar. Por eso no lo reemplaza, sino que lo complementa.
Primero va la crema hidratante. El protector solar debe aplicarse siempre como último paso de la rutina facial. ¿Por qué? Porque el protector solar, especialmente si es de origen mineral, crea una capa protectora en la superficie de la piel que no permite la entrada de sustancias. Por eso es interesante aplicar primero la crema hidratante, que aporta hidratación, refuerza la barrera cutánea y prepara la piel para la fotoprotección.
Te recordamos el orden correcto: Limpieza, sérum, hidratación, fotoprotector, maquillaje (si utilizas).
¡TIP! Deja pasar 1–2 minutos entre la crema hidratante y el protector solar para que la piel lo absorba bien y la protección sea uniforme.
Desarrollar un fotoprotector natural con textura fluida es uno de los mayores retos de la cosmética solar. Durante años, el ingrediente más utilizado en fotoprotección natural ha sido el dióxido de titanio, un filtro eficaz pero que tiende a generar texturas densas, espesas y difíciles de extender. Nosotros mismos lo hemos utilizado durante mucho tiempo.
Sin embargo, los avances en formulación nos han permitido evolucionar hacia tecnologías más innovadoras. Por eso, hemos sustituido el dióxido de titanio por óxido de zinc, un filtro mineral de amplio espectro que, bien formulado, permite lograr una protección eficaz con una textura mucho más ligera y agradable. El resultado es una crema solar mineral fluida, fácil de aplicar y pensada para mejorar significativamente la experiencia de uso, sin renunciar a la eficacia ni al respeto por la piel.
Muchos fotoprotectores convencionales incorporan filtros químicos y nanopartículas que pueden tener un impacto negativo en los ecosistemas marinos. Por eso, esta crema solar ha sido formulada sin nanopartículas, siliconas ni otros ingredientes contaminantes, apostando únicamente por filtros minerales, filtros biológicos e ingredientes naturales y biodegradables. Una protección eficaz para la piel que, al mismo tiempo, es respetuosa con la vida marina y con el equilibrio del entorno.