Sérum y crema arrugas para efecto Well-Ageing (30ml, 50ml)
66,95 €
Aquí tus imprescindibles
por haber llegado hasta aquí
¿Por qué aparecen las arrugas?
La epigenética y las sirtuinas
¿Qué necesita mi piel para envejecer mejor?
Siempre habíamos pensado que nuestra herencia genética tenía un impacto elevado en nuestro envejecimiento. Y también, que con los años envejecemos y no hay nada que hacer, es "ley de vida", pues tenemos algo importante que decirte. Debes saber que el envejecimiento ya no es un proceso natural e intratable, sino algo sobre lo que podemos actuar para poder envejecer de una mejor forma. Conoce las rutas del envejecimiento y empieza por adoptar un estilo de vida saludable para influir en el envejecimiento. ¿Quieres saber más? ¡Sigue leyendo!
El envejecimiento es la pérdida progresiva de las funciones de nuestro organismo para autorrepararse, lo que se traduce en nuestro cuerpo de diferentes formas. Visiblemente, a partir de los 30-35 años la piel empieza a perder de forma progresiva diferentes propiedades como la elasticidad, hidratación, turgencia (cuando las células se hinchan), pero esto es solo un efecto visible. En general a lo largo de los años, vamos perdiendo movilidad, energía vital, fatiga, tenemos ciertos dolores, inflamación y terminamos desarrollando enfermedades perdiendo mucha calidad de vida a lo largo del tiempo.
Según investigadores como David Sinclair, de la universidad de Harvard, un enfoque integral donde se busque reducir el envejecimiento, nos daría mayor calidad de vida y mejor aspecto durante más años. Estudios desarrollados por diferentes investigadores, entre ellos la Dra. María Blasco indican que lo que nos hace envejecer solo en un 20% es por causas genéticas y un 80% es nuestra responsabilidad y nuestros hábitos. Esto se ha comprobado en mellizos con prácticamente idéntico ADN, donde un estilo de vida saludable puede influir en su envejecimiento. Por tanto, el envejecimiento ya no es un proceso natural e intratable, sino algo sobre lo que podemos actuar para poder envejecer de una mejor forma.
¿Has hecho una reunión a los 40 de exalumnos de la universidad y has detectado que unos están estupendos y otros que parecen tener 10 años más? El problema es la degradación de su epigenética.
Se ha descubierto que más que la genética, lo que de verdad regula nuestro envejecimiento es la epigenética. La epigenética son como unos interruptores que se enrollan a nuestros genes y que regulan su expresión. En definitiva, deciden qué genes están encendidos y cuáles están apagados. A lo largo del tiempo y en función de nuestros hábitos y estilo de vida, estos procesos de control de expresión de los genes se van deteriorando y la diferencia que encontramos entre un recién nacido y una persona de 103 años, es que uno tiene un proceso y control epigenético perfecto y el segundo lo tiene totalmente deteriorado.
¿Y qué genera esta distorsión con el tiempo? Pues se ha demostrado que las implicadas en el plegado de nuestro ADN y funcionamiento del Epigenoma son las Sirtuinas. Son una clase de enzimas, unas desacetilasas de histona NAD - dependientes, que regulan la expresión de ciertos genes. A lo largo del tiempo estas enzimas pierden sus funciones y empiezan a tener un comportamiento anómalo. Entonces para conseguir envejecer mejor y mejorar nuestra calidad de vida y edad biológica, debemos conseguir mantener en buen funcionamiento de estas Sirtuinas y nuestra epigenética.
Cuando la acumulación de daño y estrés en las células es muy elevada y las sirtuinas se desvirtúan y por tanto la expresión de genes, las células pasan a un estado de senescencia. Una célula senescente es una célula zombie, que molesta al resto de células sanas. A medida que vamos acumulando este tipo de células senescentes, vamos envejeciendo y nuestro cuerpo va perdiendo sus funciones normales. En la piel lo podemos notar, porque aparecen arrugas, manchas, sequedad, flacidez y en el organismo lo notamos porque estamos más cansados, nos duelen las articulaciones, tenemos problemas intestinales, dormimos peor, todo nos cuesta más.
Además, a lo largo de los años, y esto aún no sabemos cuáles son los motivos, nuestra producción de energía en el cuerpo se ve disminuida. Concretamente, se ha identificado que a partir de los 30 años, los niveles de NAD+ disminuyen drásticamente. Tanto que a los 50 años solo producimos el 50% de NAD+ del que fabricábamos a los 20 años. El NAD+ se utiliza en el ciclo de krebs de nuestras mitocondrias, para producir ATP, el combustible y energía en nuestro cuerpo. Esto es un verdadero problema, ya que las sirtuinas necesitan energía para funcionar y si baja el aporte energético cada vez tienen menos combustible, generando errores en la expresión de genes.
A medida que las células van perdiendo energía y funciones también dejamos de producir todos aquellos componentes que constituyen y hacen que nuestra piel funcione a la perfección y se vea saludable.

Seguro que has oído hablar muchas veces de ellos, pero los 4 componentes más importantes para una buena estructura de la piel son el colágeno, los fibroblastos, el ácido hialurónico y la elastina.
Es una proteína que forma fibras y es el componente más abundante de la piel y de los huesos. El contenido de colágeno disminuye un 1% anual a partir de los 25 años.
Es otra proteína fibrosa estructural de la dermis. Durante el envejecimiento intrínseco se produce una desintegración muy marcada de las fibras de elastina, que es cada vez más evidente con la edad, de manera que, hacia los 70 años, la mayoría de las fibras elásticas estarían afectadas. Los cambios en la elastina debidos a la exposición solar son parecidos a los del envejecimiento intrínseco, pero mucho más acusados.
Este y sus derivados, sirven para rellenar el espacio entre células y fibras y su aspecto es de material transparente y amorfo a modo de gel semilíquido.
Son los responsables de fabricar la elastina y sus fibras elásticas.
Entre 72 %-80 % de fibras colágeno que le confieren resistencia y solidez.
Entre 2-4% de fibras elásticas (elastina) que aseguran flexibilidad y elasticidad.
Entre 10-20% de ácido hialurónico y otros glucosaminoglucanos.
Cuando nuestro organismo comienza a sufrir el proceso de envejecimiento, comienza a disminuir la secreción de las moléculas de los fibroblastos y la secreción de otras moléculas que van a acelerar el proceso de degeneración cutánea.
Ahora que sabemos cómo mejorar nuestra edad biológica en todo nuestro organismo, ¿qué podemos hacer para mejorar específicamente el envejecimiento de la piel del rostro y reducir visiblemente nuestra edad biológica? Para ayudar a tu piel utiliza productos cosméticos que mejoren los mecanismos de activación de las sirtuinas y del buen funcionamiento de la epigenética en tu piel. No podemos evitar el envejecimiento (¡ni queremos!), pero sí podemos tomar decisiones saludables que nos ayuden a retrasar y suavizar sus efectos.
Acompaña tu piel en cada etapa con activos naturales y de eficacia clínica testada.
¡Freshly quiere decirte algo! Desde el Freshly Team seguimos aprendiendo cada día para tomar decisiones que nos acerquen a un futuro mejor. A veces nos tildan de soñadores, pero lo que realmente tenemos es una visión optimista y un camino claro para llegar a ese mañana.
¿Nos acompañas en este viaje? Si estás aquí es porque eres exigente a la hora de cuidar tu cuerpo y el planeta. Al suscribirte a la newsletter vas a recibir artículos como este para seguir aprendiendo, además de enterarte de novedades y descuentos exclusivos. ¿Te animas?